Riesgos de retirarte en países con incertidumbre económica o política.
Para muchas personas de países de altos ingresos puede ser interesante retirarse en países de menores ingresos o más baratos para hacer rendir esos dólares o euros. Sin embargo, hay algunos factores a tener en cuenta. Estos comentarios se pueden aplicar a cualquier país en desarrollo o q no sea USA o Europa.
Vivir en una constante incertidumbre financiera
Hasta ahora todo suena bastante bien, pero todos sabemos que en la vida nada es gratis.
El precio de vivir en Argentina es convivir con una elevada inestabilidad económica que, paradójicamente, puede generar tanto beneficios como perjuicios. Existen tres grandes fuentes de incertidumbre que todo residente o retirado debe comprender.
La primera es que la economía argentina es esencialmente bimonetaria. El peso se utiliza para los gastos cotidianos, mientras que el dólar estadounidense es la moneda elegida para ahorrar, acumular patrimonio y protegerse de la inflación.
La segunda fuente de incertidumbre son las bruscas devaluaciones que pueden ocurrir en períodos muy cortos. Movimientos cambiarios que en muchos países desarrollados podrían producirse a lo largo de veinte años, en Argentina pueden ocurrir en apenas doce meses. Por ejemplo, a comienzos de 2019 el tipo de cambio era de 38 pesos por dólar, y durante ese mismo año el peso se depreció aproximadamente un 100% frente al dólar, alcanzado 74 pesos por dólar a fin de año.
La tercera es la permanente escasez de dólares. Históricamente, los gobiernos argentinos han necesitado divisas para financiar déficits fiscales, pagar deuda externa o fortalecer reservas internacionales. Como consecuencia, en distintos momentos se implementan controles cambiarios que restringen el acceso al dólar oficial.
Sin embargo, la demanda de dólares por parte de individuos, empresas y del propio Estado continúa siendo muy elevada. Esto da lugar a la aparición de múltiples tipos de cambio: el oficial, el dólar blue, el dólar MEP o Bolsa y el Contado con Liquidación (CCL). En la práctica, de un día para otro pueden coexistir varios precios distintos para una misma moneda.
Para quienes no están familiarizados con la realidad argentina, esta situación puede resultar confusa e incluso surrealista. Para los argentinos, en cambio, es una dinámica con la que han aprendido a convivir durante décadas.
Argentina te da y te quita.
Las paradojas aparecen con mayor claridad cuando analizamos el caso de una persona retirada que vive en Argentina y mantiene gran parte de su patrimonio en dólares.
Supongamos que una fuerte devaluación coincide con un período de incertidumbre política y financiera. Como consecuencia, el valor de los activos financieros puede caer un 50%, mientras que la porción invertida en bienes raíces disminuye apenas un 10%.
A primera vista, parecería una situación muy negativa. Sin embargo, al mismo tiempo, el costo de vida medido en dólares también puede reducirse significativamente. Si antes de la devaluación una familia necesitaba USD 2.500 mensuales para vivir, luego de la depreciación podría necesitar apenas USD 1.250 para mantener exactamente el mismo nivel de vida.
Esto ocurre porque, aunque la inflación en pesos aumenta el precio de bienes y servicios, el valor de los dólares en los mercados paralelos suele subir aún más rápido. En otras palabras, los dólares que utiliza el retirado para financiar sus gastos cotidianos compran una mayor cantidad de pesos que antes.
Por ejemplo, si la inflación anual fue del 50%, pero el dólar en los mercados paralelos aumentó casi 200%, el poder adquisitivo de los dólares medido en bienes y servicios locales se incrementa de manera significativa. Como resultado, el costo de vida expresado en dólares puede reducirse drásticamente.
En este escenario, el valor total del patrimonio puede haber caído alrededor de un 30%, pero el costo de sostener el mismo estilo de vida disminuye un 50%. Es una situación difícil de comprender para quienes viven en economías estables, pero relativamente familiar para los argentinos.
En definitiva, para quien posee ahorros en dólares, las grandes devaluaciones suelen generar una combinación de pérdidas patrimoniales y, simultáneamente, una reducción del costo de vida medido en dólares. Argentina, una vez más, te da y te quita al mismo tiempo.
